Comercio endurece su postura y llevará el reclamo por la paritaria a la calle
La demora en la homologación de la paritaria mercantil encendió las alarmas en el gremio más numeroso del país. La Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS) decidió profundizar su reclamo y trasladarlo a la calle, en el marco de la movilización convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) a Plaza de Mayo.
En ese contexto El sindicato que conduce Armando Cavalieri cuestiona la falta de convalidación del acuerdo firmado con las cámaras empresarias, que contempla un aumento del 5,4% para el trimestre abril-junio y el pago de un bono extraordinario de $120.000. “Sin homologación, se demora el salario”, advirtieron desde la organización, alertando que algunas empresas podrían desconocer lo pactado.
Pero el conflicto no radica en los porcentajes salariales. Desde el Gobierno nacional apuntan contra dos puntos clave del acuerdo: la cuota solidaria del 2,5% —por encima del tope del 2% fijado por la reforma laboral— y el fuerte incremento del aporte patronal a la obra social OSECAC, que pasaría de $8.500 a $28.000.
Para el gremio, estos recursos son esenciales para sostener la estructura sindical y el sistema de salud. De hecho, la cuota solidaria fue judicializada y cuenta con una medida cautelar que permite su aplicación, distribuyendo un 2% al sindicato y un 0,5% a la Federación.
En el caso de la obra social, el Gobierno considera que la suba es “excesiva” y que implica un aumento desproporcionado del costo laboral en un contexto de ajuste económico. Sin embargo, desde FAECYS sostienen que el financiamiento del sistema de salud no puede quedar atado a las restricciones fiscales.
El malestar crece además por lo que el gremio interpreta como un trato desigual. “Se han homologado acuerdos de otros sectores sin cuestionamientos”, deslizan desde el entorno de Cavalieri, en referencia a negociaciones recientes de otros sindicatos.
Frente a este escenario, Comercio decidió redoblar la presión. “El 30 de abril nos movilizamos junto a la CGT contra la caída del poder adquisitivo, la pérdida del salario y el endeudamiento de los trabajadores”, señalaron.
La advertencia es clara: si la situación no se destraba, el gremio podría exigir la reapertura de la paritaria y avanzar con medidas de fuerza, en un contexto donde el deterioro salarial vuelve a ocupar el centro de la escena sindical.
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